DoctorEdwinLemuel

Conferencista en vida Cristiana Dr. Edwin Lemuel

Cuídate de los Sicópatas

Ahora bien, ten en cuenta que en los últimos días vendrán tiempos difíciles. La gente estará llena de egoísmo y avaricia ... ¡Con esa gente ni te metas!

— 2 Timoteo 3.1-2, 5 (NVI)

Sicópatas por todas partes

Si miras a tu alrededor vas a encontrar sicópatas por todas partes.

Y no me refiero a esos que se convierten en los titulares de las noticias vespertinas por ser estafadores, asesinos en serie o ladrones de banco. Me refiero a personas comunes y corriente, gente que trabaja contigo, compañeros de escuela, miembros de la iglesia que son expertos en la mentira, el engaño y que querrán traicionar y arruinar tu vida.

En la Biblia encontramos la historia de un sicópata muy famoso.

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¿La lección en esto?

Chicas, la próxima vez que un «galancito» mal entretenido, de modales elegantes, verbo fluido, don de palabra, buen vestir y pose de Brad Pitt saque su cámara y te pida caprichos como estos… busca el bate «amansa guapos», y batea… lo que quieras y lo que puedas.

 

Entonces, podemos decir que los sicópatas son...

...los que no aman.

Usan a otros como objetos para lograr provecho en sus finanzas, sexo o poder. Los Judas siempre aparecerán cuando el éxito llegue a tu vida, a tu casa, en tu iglesia, en tu trabajo. Si lograste algo, Judas se levantará para destruirte.

 

...los que «llevan y traen».

Cuídate del que te habla mal de otra persona porque mañana hablará mal de ti a otro. A la verdad que me da trabajo soportar a la gente que dice: «Escuché», «Me enteré que dijeron...» Llevan y traen porque tienen el oído chismoso.

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Víctima de un sicópata moderno

cuidate de los sicopatas

Su nombre es Judas y él representa a la gente que no siente culpa ni angustia; personas que mienten, engañan y roban sin que les importe mucho la gente a la que dañan.

Presta atención a la historia de una víctima de un sicópata moderno.

Una linda tarde de verano, Sylvia conoció a este chico en South Beach, Florida. Gracias a sus elegantes modales, don de palabra y buen vestir, en menos de cinco salidas ya Sylvia se sentía enamorada.

Todo marchaba a la perfección hasta que un día él se apareció con una cámara y comenzó a tomarle fotos de todo tipo. Entonces le pidió que se despojara de algunas prendas de ropa y que se colocara en poses sugestivas. Ella mostró algo de reparo, pero él le juró por su abuela, por su madre y su palabra que esas imágenes jamás las compartiría con nadie. ¡Claro!

Lo que comenzó como un jueguito se fue complicando y de la noche a la mañana, Sylvia no sólo posaba con poquita ropa, si no como Dios la trajo al mundo. Y hasta se dejó fotografiar en pleno acto sexual.

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Resultados

Recientemente Sylvia descubrió los resultados de su osadía.

Como pasa siempre, el amigo de un primo de un colega, de una persona que conoció en el salón de belleza, le conto al cuñado, el cuñado se lo contó a la esposa, la esposa se lo contó a alguien y ese alguien me lo contó a mí… que vieron las fotos comprometedoras de Sylvia desnuda en la Internet.

Hoy día Sylvia vive muerta de la vergüenza y encerrada en su casa, apenada por haber estado posando para este aprendiz de sinvergüenza, que de noble no tenía ni el pensamiento.

Y, lamentablemente, las fotos han circulado por diversas redes sociales.

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¿Cómo son los sicópatas?

1. Cuidan una imagen que no tienen y que ellos mismos inventan. Jesús fue a la casa de Simón y en agradecimiento porque fue sanado de lepra, hizo una cena donde estaban María, Marta y Lázaro (una familia que amaba mucho a Jesús). María tenía un frasco de perfume muy caro. Se estima que costaba el equivalente a un año de sueldo. Digamos que una persona gana mil pesos al mes, su valor sería entonces unos doce mil pesos. Ella pertenecía a una familia influyente que sostuvo el ministerio de Jesús.

María rompió el frasco, lo derramó a sus pies y los enjugó. Judas estaba enojado y dijo: «Ese dinero se podría haber dado a los pobres». ¡Mentira! Él no amaba a los pobres, pero tenía que cuidar la imagen que no poseía. A veces el más «moral» es el más inmoral.

El sicópata mostrará una imagen falsa porque tiene que hacer creer que está interesado en lo que en realidad no está. Judas se enojó porque pensó que podría haber robado el perfume, entonces fue al Sanedrín —ante los religiosos— y preguntó qué recibiría a cambio de entregar
a Jesús. Treinta monedas de plata era el precio de un esclavo y eso recibió.

Mientras tanto, Jesús preparaba la pascua antes de ser entregado, y lavaba los pies a sus discípulos. Imagina la escena... Judas, con las treinta monedas en el bolsillo como evidencia de que ya había traicionado a Jesús, dejándose lavar los pies por el Maestro. ¡Puro fingimiento espiritual!

Mientras cenaban Jesús dijo: «Uno de ustedes me traicionará». Los discípulos se miraban dudando, y entonces Judas le preguntó: «¿Seré yo Señor?» (En el original le dice: «No seré yo Señor», y Jesús le responde: «Tú lo has dicho». Pero no se entendió qué le quiso decir Jesús.) Pedro le pidió a Juan que preguntara quién sería y Jesús responde: «Al que le daré el pan, ese es». Y le dice a Judas: «Lo que tengas que hacer, hazlo pronto». Y Judas salió corriendo. Jesús fue a Getsemaní a orar, era muy de noche, y Judas trajo a seiscientas personas con palos y armas para apresar a Jesús. ¿Por qué lo entregó de noche y no de día? Porque no quería que la multitud supiera que era él quien lo había entregado. ¿Puedes verlo? ¡Estaba cuidando su imagen!

Debemos estar muy atentos con la gente que insiste en cuidar su imagen demasiado pues realmente es indicio de hipocresía, su interior no coincide con el exterior.

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2. No aman a nadie.

Judas no dijo «este dinero lo podríamos haber dado a los pobres» porque amara a los pobres, sino porque amaba el dinero.

Pablo dijo: «El amor al dinero es la raíz de todos los males». Es por esto que no puedes prestar atención a lo que «dice» la gente, sino a sus frutos y su conducta.

Cuando ves a una persona que ama, entre otras cosas, el dinero, las mujeres y el poder, estás delante de Judas.

La persona que sólo ve dinero y la manera de cómo sacar una moneda a alguien, es un sicópata.

Cuando habla de la santidad pero se acuesta con cuanta mujer se le cruza, es un psicópata.

Cuando lo único que quiere es poder, es un psicópata.

Judas traicionó a Jesús porque creía —al igual que los otros discípulos—, que instauraría un reino terrenal; que sería coronado e instalaría su reino en lugar de los romanos.

Judas estaba contando con ser el tesorero de ese reino y ya estaba soñando con el dinero que devengaría.

Cuando Jesús dijo que iría a la cruz a morir, Judas se dio cuenta que, según sus expectativas, había perdido tres años siguiendo a Jesús.

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...los que no sienten nada a nivel espiritual aunque parezca que sí.

Judas estaba al lado de Jesús, vio a Lázaro resucitado, a Jesús caminar sobre las aguas y no le afectó en nada. Cuando Jesús habló de avaricia, del mayordomo infiel... estaba dando oportunidades a Judas para que la palabra hiciera efecto en su espíritu, pero Judas nunca abrió su alma para recibir los principios divinos.

Un psicópata puede estar en una iglesia, leer la Biblia y hasta cantar las canciones, y aún así nunca dejar que la Palabra entre en su espíritu.

...los resentidos y amargados.

El psicópata afirma tener una visión personal. Estos son los que afirman: «A mí nadie me dice lo que tengo que hacer, yo tengo mi visión». Pueden ser tus amigos mientras sirvas para su misión privada, pero cuando alguien les dice que están equivocados, entonces se van o la destruyen porque ellos trabajan con su agenda privada para lograr lo que les interesa.
Que esto te sirva como una voz de alerta. Es indispensable que sepamos reconocer a estos sicópatas a nuestro alrededor para así protegernos de sus artimañas. Debes cuidar particularmente tu círculo afectivo, a la gente que amas y que te aman. No es raro que el sicópata quiera llegar hasta ti infiltrándose a través de personas que están muy cerquita de ti.
Y, sobre todo, atiende a la advertencia bíblica que encontramos en 2 Timoteo 3.1-5 (NVI):
Ahora bien, ten en cuenta que en los últimos días vendrán tiempos difíciles. La gente estará llena de egoísmo y avaricia; serán jactanciosos, arrogantes, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, insensibles, implacables, calumniadores, libertinos, despiadados, enemigos de todo lo bueno, traicioneros, impetuosos, vanidosos y más amigos del placer que de Dios. Aparentarán ser piadosos, pero su conducta desmentirá el poder de la piedad. ¡Con esa gente ni te metas!

¡Mejor no lo puede decir nadie!