DoctorEdwinLemuel

Conferencista en vida Cristiana Dr. Edwin Lemuel

Don't Worry, Be Happy

Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.

—Mateo 6.34 (RVR1960)

La preocupación no es una enfermedad

La preocupación no es una enfermedad, pero ciertamente causa muchas enfermedades.

Se le relaciona con la hipertensión, problemas cardíacos, ceguera, migraña, problemas de la tiroides y una gran cantidad de desórdenes estomacales.

Nada más que en visitas al doctor y a la farmacia se gastan millones de dólares cada año. La ansiedad es un hábito caro. Y tal vez valdría la pena si diera buen resultado... ¡pero no es así!

Nuestros esfuerzos son inútiles. Jesús dijo: «¿Quién de ustedes, por mucho que se preocupe, puede añadir una sola hora al curso de su vida?» (Mateo 6.27 NVI).

continúa

 

 

¿Sabes algo?

La ayuda de Dios es oportuna. ¡Él quiere evitarte preocupaciones!

Recuerdo que cuando mis hijos eran pequeños e íbamos a viajar, guardaba todos los boletos en mi maletín hasta que llegaba el momento de abordar el avión. Al escuchar por el altavoz que debíamos entrar, entonces me paraba frente al empleado de la línea aérea y les entregaba el boleto a los chicos según pasaban. Cada uno recibía su boleto en el momento oportuno.

continúa

 

Artículos de interés:

conferencista cristiano - DoctorEdwinLemuel

Hacer frente a la Ansiedad

don't worry be happy

Los afanes y las preocupaciones nunca han dado brillo a un día, ni han resuelto un problema, ni han curado una enfermedad. ¿Cómo, entonces, puedes hacer frente a la ansiedad?

Podrías intentar lo que hizo un individuo...

Se preocupaba tanto y tanto que decidió contratar a alguien para que se preocupara por él. Encontró a un hombre que aceptó asumir sus preocupaciones por un salario de doscientos mil dólares al año. Después de aceptar el trabajo, la primera pregunta que le hizo a su patrón fue: «¿Y dónde va a conseguir los doscientos mil dólares anuales para pagarme?» A lo que el hombre respondió: «¡Ese es problema suyo!»

Lamentablemente, la preocupación es un trabajo que no podemos delegar, sólo podemos vencerlo. Y no hay mejor lugar para comenzar que en el versículo dos del salmo del pastor, el Salmo 23.

«Junto a aguas de reposo me pastoreará», dice David. Y, por si acaso no lo hemos captado bien, repite la frase en el versículo siguiente: «Me guiará por sendas de justicia».

continúa

¡Me guiará!

¿Lo viste? Dios no va detrás de ti gritando: «¡Anda, muévete!» Él va delante y nos invita: «¡Ven!» Él va delante limpiando el sendero, cortando las ramas, señalando el camino. Y cuando llegamos a una curva, nos dice: «Dobla hacia allá». Cuando tenemos de frente una montaña, nos insta diciendo: «Sube aquí». ¡Ah! Y cuando lo que encontramos en el camino son rocas, nos advierte: «¡Cuidado!»

Dios nos guía. Nos dice lo que necesitamos saber en el momento en que necesitamos saberlo. Como lo diría un escritor del Nuevo Testamento: «Hallaremos gracia cuando la necesitemos».

La Nueva Versión Internacional nos dice: «Así que acerquémonos confiadamente al trono de la gracia para recibir misericordia y hallar la gracia que nos ayude en el momento que más la necesitemos» (Hebreos 4.16).

continúa abajo

 

En el momento te da tu boleto

don't worry be happy

Lo que hacía por mis hijos, es lo que Dios sigue haciendo por ti. Él se para entre tu necesidad y tú. Y en el momento oportuno, te da tu boleto. ¿Acaso no fue esta la promesa que dio a sus discípulos?

Cuando los entreguen a las autoridades y los lleven a juicio, no se preocupen por lo que van a decir para defenderse. En ese momento, Dios les indicará lo que deben decir. Ustedes no son los que van a hablar, sino que el Espíritu Santo hablará por ustedes.
—Marcos 13.11 BLS

¿No fue ese el mensaje de Dios a los hijos de Israel cuando atravesaban el desierto? Prometió proporcionarles cada día el maná necesario. Sin embargo, les dijo que recogieran sólo lo justo para un día. Los que desobedecieron y recogieron para dos días, encontraron que al segundo día el maná se había descompuesto. La única excepción a la regla era el día previo al reposo. El viernes podían recoger el doble. Dicho de otro modo, Dios les daría lo necesario en su tiempo de necesidad.

continúa

A su debido tiempo

Dios nos guía y debemos confiar en que Él hará lo que corresponde a su debido tiempo. ¿Merece entonces preocuparnos? Como sé que su provisión es oportuna, puedo disfrutar del presente. Un refrán popular dice: «Si el problema tiene solución, ¿por qué te preocupas?; y si no la tiene, ¿para qué te preocupas?»

Y la Biblia lo dice de una manera maravillosa: «Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal» (Mateo 6.34). La última oración es digna de destacarse: «Basta a cada día su propio mal».

continúa abajo

En el momento oportuno

¡No sé qué haría si mi esposo muere! ¡Cuando mis hijos dejen la casa, no creo que pueda soportarlo! ¿Qué voy a hacer si me quedo sin empleo debido a la difícil situación económica mundial? ...

 

Y tenemos mil preocupaciones como estas. ¿La respuesta? ¡La recibirás en el momento oportuno!

Tal vez quieres saberlo todo demasiado pronto. La clave es la siguiente: ¡Enfrenta los problemas de hoy con la energía de hoy! No pienses en los problemas de mañana hasta que llegue mañana.

Don't worry, be happy!

¿Y sabes por qué no puedes hacerlo de otra manera? Porque todavía no tienes las fuerzas de mañana, tienes justo las que necesitas para hoy. Y, además, el Señor te promete estar contigo hoy, mañana y siempre. ¿Crees entonces que debes preocuparte?