DoctorEdwinLemuel

Conferencista en vida Cristiana Dr. Edwin Lemuel

El Hombre Firme

«Lo que vale es la fe que actúa mediante el amor».

—Gálatas 5.6b (NVI)

Firme

Cuando pensamos en algo inmovible, tal vez una de las primeras imágenes que nos viene a la mente es una montaña. Sabemos que es firme porque está en un lugar fijo, permanente, inalterable.

Se necesitaría una fuerza asombrosa para mover una montaña. De igual manera, un hombre firme es aquel que está «fijo», arraigado en la Palabra de Dios y tiene confianza absoluta en el amor que el Padre celestial siente por él.

No existe nada —aún a pesar de las circunstancias—, que pueda separarle del amor de Dios y él lo sabe. La Palabra de Dios es su autoridad máxima.

continúa

 

Artículos de interés:

conferencista cristiano - DoctorEdwinLemuel

Este tipo de persona

el hombre firme

El hombre firme conoce el amor de Dios, lo recibe y anda en él. Es un ser humano seguro y persistente. No se deja dominar por las emociones ni por las situaciones negativas. Está convencido de que la Palabra de Dios es cierta y de que Dios le ama. Él no renuncia ni abandona.

El Salmo 15.2-5 (NVI) describe claramente a este tipo de persona:

«Sólo el de conducta intachable, que practica la justicia y de corazón dice la verdad; que no calumnia con la lengua, que no le hace mal a su prójimo ni le acarrea desgracia a su vecino; que desprecia al que Dios reprueba, pero honra al que teme al Señor; que cumple lo prometido aunque salga perjudicado; que presta dinero sin ánimo de lucro, y no acepta sobornos que afecten al inocente. El qué así actúa no caerá jamás».

Un hombre firme vive correctamente ante Dios, le honra y le respeta.

Otra característica del hombre firme es que sabe que no hay nada que pueda hacer para obtener el amor de Dios. El amor divino no depende de usted. Más bien, lo recibe a pesar de usted. Es un regalo que Jesús pagó con su sangre y que no depende de nuestras obras. Es en esta certeza que usted permanece firme cuando se presentan esas circunstancias y situaciones adversas que a todos nos llegan.

Romanos 8:38-39 (NVI) dice: «Pues estoy convencido de que ni la muerte ni la vida, ni los ángeles ni los demonios, ni lo presente ni lo por venir, ni los poderes, ni lo alto ni lo profundo, ni cosa alguna en toda la creación, podrá apartarnos del amor que Dios nos ha manifestado en Cristo Jesús nuestro Señor».

continúa

Confianza en el amor de Dios

Cuando tenemos confianza en el amor que Dios siente por nosotros, sabemos que ni siquiera nuestros errores pueden provocar que Él deje de amarnos.

Y ese «andar» en el amor de Dios también es clave para seguir viviendo como hombres y mujeres firmes.

Dios es amor, y usted y yo fuimos creados en Su imagen, así que tenemos la habilidad de andar en amor.

A pesar de lo que otras personas puedan decir, al desplegar el amor de Dios hacia su prójimo, usted cumple el mandato que Dios nos dejó en Mateo 22.39 (NVI): «Ama a tu prójimo como a ti mismo.»

Usted puede permanecer firme en el amor de Dios pues, al igual que una montaña, este amor es inamovible, inalterable e inmutable. El amor del Señor le protegerá y le cubrirá ante cualquier ataque del enemigo.

continúa abajo

El hombre firme es también una persona de fe

El hombre firme es también una persona de fe. Un excelente ejemplo bíblico es Abraham, a quien se le conoció por ser justo. Cuando usted vive por fe, tiene la absoluta certeza del amor que Dios tiene para usted, y confía plenamente en lo que Él ha dicho que ocurrirá en su vida. Usted sabe sin la menor sombra de duda que Él le ama y que desea lo mejor para su vida.

Gálatas 5.6b (NVI) nos dice: «Lo que vale es la fe que actúa mediante el amor».


Cuando usted vive en el amor de Dios, su fe aumenta y esto le ayuda a permanecer tan firme como una montaña cuando tiene que hacer frente a las inevitables tormentas de la vida.

Cuando usted está firme en el amor de Dios, nada podrá venir en su contra y tener éxito.