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conferencista Cristiano

Conferencista en vida Cristiana

PQEB…Como manejar el primer adiós

Existen momentos claves en nuestra vida familiar. Algunos de ellos los disfrutamos y los recordamos toda la vida. Hay otros que a veces no deseamos que lleguen aunque son inevitables, como por ejemplo el dejar partir a nuestros hijos rumbo a sus propias vidas.


Desde aquí vamos a defender a nuestros adolescentes y jóvenes cuando llega el "Primer Adiós". Queremos que los padres recuerden que la experiencia del "Primer Adiós" en nuestros chicos, no debe ser subestimada.

¿Recuerdas las manos sudadas, “las mariposas en el estómago” por primera vez? ¿Puedes revivir esos momentos cuando se te quitaba el hambre, por la llegada o la proximidad de aquel primer amor? ¿Te acuerdas?

Si eres padre o madre, el observar a tus hijos descubrir las peripecias del amor podría transportarte a esa experiencia del pasado y al mismo tiempo aflorar muchas reacciones, desde emoción compartida hasta duda sobre cómo lidiar con temas como los límites y la confianza.

Para los jóvenes, se trata de una experiencia intensa… Muy parecida quizás al romanticismo presente en la literatura, las películas y las fantasías amorosas de la familia y la cultura. En el área pastoral y en las consejerías, he lidiado con jóvenes que debido a su madurez y experiencia de vida, asumen con mucha seriedad la relación romántica de ese primer amor.

Para ellos es un mundo Nuevo… Pero supremamente importante.

En el plano emocional, la adolescencia es en sí misma una etapa de descubrimientos, búsqueda de autonomía y definición. Dentro de este contexto, el primer amor es importante, pues representa la oportunidad de involucrarse emocionalmente con alguien aparte de papi y mami…

Esta nueva experiencia, trae los impulsos de la atracción física, establecer complicidad y tolerar las diferencias en un plano más adulto, en un nivel totalmente diferente a lo que vivió con sus hermanos y amiguitos o amiguitas. Ahora hay un proceso de identificación con el otro, que ocurre siempre dentro de una relación, pero es importante recalcar que toma prominencia en la adolescencia, cuando la identificación con los pares, la aceptación del grupo, es una prioridad.

El tipo de relación que establecen los jóvenes tiene mucho que ver con el apego que hayan desarrollado con sus cuidadores más cercanos. Si se sienten protegidos, amados y seguros, es posible que estos sentimientos se reproduzcan en la unión sentimental, la experiencia romántica de ese primer amor. Por el contrario, cuando en el entorno familiar no se ha fomentado un apego saludable, es más probable caer en la idealización y que el enamorado “se pierda” en el otro. También puede ocurrir lo contrario. Si su ambiente familiar es de control, manipulación, celos y peleas, eso reproducirá.

Los padres también son primerizos

Al igual que sus hijos, los padres enfrentan nuevos escenarios cuando éstos se inician en el amor. Además de sentir que los pequeños se están acercando a una nueva etapa, deben reconocer que es momento de confiar en ellos, en que sabrán tomar decisiones adecuadas de acuerdo con lo aprendido en casa.

Por esa razón, la comunicación con nuestros hijos es tan importante. Debemos desarrollarla a lo largo de los años, desde antes de entrar a la adolescencia. No se puede esperar a que llegue este momento para comenzar a hablar.

Cuando el Amor acaba:

La ruptura con el primer amor, por más inocente que sea, tiene su significado: nunca más se llega a una relación sin recordar esa primera pérdida o al menos la experiencia misma.

Hay que tener en cuenta, además, que lo vivido esa primera vez genera sensaciones hasta el momento desconocidas y por lo tanto, cargadas de novedad. No es de extrañar entonces la reacción que puede desencadenar en algunos el fin de esa unión. Las descripciones intensas respecto a las emociones de tristeza y frustración son esperadas.

A veces se nos olvida que todos pasamos por esa etapa. Es importante tener presente, que los adolescentes experimentan las emociones en puntos extremos. Los “Papis” y ¨Mamis” debemos validar esos sentimientos, pero a la vez normalizarlos y establecer límites.

A raíz de sus experiencias, los psicólogos coinciden en que a veces los padres subestiman las vivencias de sus hijos al verlos lidiar con el desamor y eso es un error. Los padres deben hacer un esfuerzo por ser comprensivos pues el joven, en efecto, puede asumir la ruptura como un hecho devastador. Cuando se minimizan esos sentimientos, el adolescente se enajena y se distancia. No se sentirá en confianza con el adulto. Reacciones comunes son; “no saber cómo salir de ese sentimiento, experimentar ansiedad, depresión, sentir que es lo último, que jamás se van a sobreponer”. Aunque resulte difícil o incomprensible para los padres, experiencias como un rompimiento amoroso son parte del desarrollo de los jóvenes y una oportunidad que tienen los mayores para reforzar enseñanzas y estrechar lazos con los chicos.

Lo aconsejable, es ofrecer espacio para que el joven se exprese y maneje su pena.

Qué hacer:

Escúchalos y evita juzgar sus expresiones. Valida sus sentimientos, muéstrales empatía y déjales saber que es natural estar triste. Utiliza frases como “sé que esta experiencia es dolorosa” o “entiendo cómo te sientes”. Anímalo a continuar con sus actividades regulares o incluso tratar nuevos pasatiempos para distraerse. Vigila cambios extremos en su comportamiento, patrón de sueño y alimentación.

Recuerda que a veces la mera presencia representa un gran apoyo. Si no quiere hablar, invítalo a ver una película, comer algo o realizar alguna actividad que le distraiga.

¿Qué evitar?

Jamás te burles, menosprecies o minimices sus sentimientos. Evita frases como “tú no sabes lo que es el amor” o “eso se te pasará en un par de días”. No fomentes sentimientos negativos o destructivos que en medio de la ruptura el menor pueda experimentar hacia su ex pareja. No le presiones a hablar o a estar feliz.

No le hables en términos negativos de su ex pareja, pensando que eso le hará sentir mejor. Sé neutral. Acepta que, por difícil que sea, la experiencia del desamor es parte de la vida y así deberá enfrentarla tu hijo para convertirse en adulto.

Más importante que todo lo anterior, lean con sus chicos Proverbios 2 (TLA).

1 Querido jovencito, acepta mis enseñanzas; valora mis mandamientos. 2 Trata de ser sabio y actúa con inteligencia. 3-4 Pide entendimiento y busca la sabiduría como si buscaras plata o un tesoro escondido. 5 Así llegarás a entender lo que es obedecer a Dios y conocerlo de verdad. 6 Sólo Dios puede hacerte sabio; sólo Dios puede darte conocimiento. 7 Dios ayuda y protege a quienes son honrados y siempre hacen lo bueno. 8 Dios cuida y protege a quienes siempre le obedecen y se preocupan por el débil. 9 Sólo él te hará entender lo que es bueno y justo, y lo que es siempre tratar a todos por igual. 10 La sabiduría y el conocimiento llenarán tu vida de alegría.

DoctorEdwinLemuel