DoctorEdwinLemuel

Pregúntele al Ps. Edwin Lemuel

Enter the code here:
Can't read the image? Click here to refresh



conferencista Cristiano

Coaching en vida Cristiana

CUANDO EL CASTILLO DEL MATRIMONIO SE DERRUMBA

Uno de las etapas más tristes que VEMOS EN LA PASTORAL y en la CONSEJERIA es ver un matrimonio fracasar.

La parte más difícil no es tomar la decisión de separarte o firmar los papeles, sino el largo proceso de recuperación que viene después de la separación. Y precisamente el impacto sobre los hijos.


Toda relación amorosa comienza llena de ilusiones. Primero es el enamoramiento, a continuación la boda, después amueblar tu casita, le siguen los hijos y así se continúa la construcción de un castillo lleno de esperanzas y lindos sueños. Pero la triste realidad es que se presentan serias batallas en la relación, como falta de dinero, falta de entendimiento y falta de respeto. Por estas razones, muchos castillos se derrumban y tantas parejas se divorcian.

Lo sorprendente es que muchos de estos rompimientos pudieron prevenirse. Los estudios muestran que un considerable porcentaje de los casos de divorcio pueden evitarse si las parejas acuden a terapia matrimonial al primer signo de crisis, en vez de esperar a que la relación se deteriore.

Sin duda, uno de los sucesos más doloroso por el que un ser humano puede pasar es la muerte de un ser querido y el otro es un divorcio. Y la parte más triste del cuento es cuando tienes que separarte de tus hijos para compartirlos por ciertos períodos.

Hay parejas que permanecen juntas para no perjudicar a los niños. El debate sobre conservar o no una relación por los hijos es de los más polémicos. En mi opinión -con la cual muchos podrán diferir- un matrimonio deteriorado donde la pareja se siente miserable no debe continuar sólo por los niños. Los hijos se sienten responsables de la felicidad de sus padres. Si estás infeliz, ellos también lo estarán y aunque trates de ocultarlo, lo percibirán.

Si tu castillo se derrumbó no significa que la vida de tus hijos se desplomó. La salud emocional de un niño se determina por la interacción que exista entre sus padres ¡casados o divorciados! Por eso, la clave para el bienestar de ellos es mantener la armonía y la paz entre dos adultos que reconocen que es más saludable construir castillos por separado.

Tips: Cómo manejar el divorcio con los hijos

1) No importa cuan amargo haya sido el trato de tu ex esposo, nunca hables negativamente de él con tus hijos.

2) Déjales saber que ellos nos son los causantes de la separación. Explícales que la situación familiar va a cambiar por el bien de todos.

3) Motiva a tus hijos a que expresen sus sentimientos respecto al divorcio. El mejor momento es durante actividades que sean placenteras para ellos como pintar, jugar cartas o escuchar música.

He aquí algunos consejos de cómo sobrevivir la tormenta emocional que hay que enfrentar cuando el amor acaba. 


ACLARA TUS RAZONES - Durante el divorcio sufres un conflicto emocional interno. Por ejemplo, quien decide acabar la relación siente una gran culpabilidad o lastima por su pareja, pero a la vez está seguro de que tomó la decisión correcta. Por otro lado, a quien lo dejan, se siente traicionado y rechazado, pero al mismo tiempo sabe que su vida será mejor, lejos de alguien que no lo valora. Este tipo de contradicciones no te permite avanzar porque tienes un pie en el pasado y otro en el futuro. En vez sentir culpa, mejor enfócate en las razones por las que decidiste divorciarte: "acabé mi matrimonio porque necesito encontrar paz y felicidad" o "decidí divorciarme porque merezco respeto". Y si tu pareja fue quien quiso la separación, en vez de sentir ira, enfoca tus pensamientos en los motivos por los que te conviene salir de esa relación: "Valgo mucho para estar con alguien que no me quiere". Cuando estas claro en la razón por la que debes mirar hacia el futuro es más fácil olvidar el pasado.

ACEPTA LOS CAMBIOS- Luego de un divorcio vas a enfrentar cambios drásticos. La mejor manera de adaptarte a esta nueva etapa es aceptar que nada va a ser como antes. Acepta que tu situación económica cambiará por completo y tendrás que hacer ajustes en tu estilo de vida. Acepta que el círculo de amistades no será el mismo. Acepta que por un buen tiempo tus hijos estarán rebeldes porque no querrán asimilar la separación. Acepta que en muchas ocasiones te sentirás sola, triste e insegura. Y para aquellas que tienen la ilusión de que el ex regresará un día arrepentido, ¡acepta que todo acabo! Admitir desde el principio que habrá una transformación, te prepara para cuando lleguen esos momento difíciles. Nada será igual, pero lo que viene será mejor que lo que tenías. 


TOMATE TU TIEMPO- No cometas el error de entrar rápidamente en una nueva relación. No es saludable para ti ni para tus hijos. Un divorcio deja una herida emocional profunda la cual toma un largo periodo para sanar. Es preciso estar solo por un tiempo para que aprendas a conocerte y reconozcas tus fortalezas. Una vez pases por el proceso sanación, estarás listo para triunfar en tu próxima relación.

 

DoctorEdwinLemuel