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conferencista Cristiano

Coach en vida cristiana

INSTITUTO DE LAS ESPOSAS CONTRA LAS AMANTES

Un instituto privado de Pekín ha puesto en marcha el primer curso de enseñanza a las mujeres casadas para abordar los problemas de pareja y luchar contra la amante, informó hoy el periódico de Qingdao "Pan Dao".


Según el director del llamado "Instituto de las Esposas", Fei Yang, lo más importante para combatir a la "tercera persona" (Xiao san) es descubrir "si son verdaderas o falsas" es decir, si pueden o no destruir el matrimonio y la familia.

Las falsas no tienen tanto poder sobre el esposo. Las buscan en paralelo a la vida familiar y solamente por el sexo. No son verdaderamente peligrosas", dice el diario.

El instituto, dirigido a las mujeres ricas pues el precio del curso es de 16,000 dólares dice tener como objetivo la defensa de los derechos de la mujer casada y ayudarle a resolver los problemas originados por la existencia de las amantes.

Según Fei, ante esa realidad, muchas mujeres toman medidas demasiado extremas e incluso rompen el matrimonio, lo que tampoco es ideal ni para el esposo ni para la amante pues rara vez se casa con ella, ya que tenía su papel cuando el matrimonio existía.

"Si las mujeres tienen suficiente fuerza y conocimientos pueden reforzar su relación de pareja sin acudir a medidas extremas", destacó.

Su objetivo al crear el instituto sea reforzarlas para que luchen contra "la tercera persona".

El curso no es realista pues cuando hay amantes hay crisis familiar y la solución debe abordarse desde esa perspectiva.

La aparición de terceras personas en una pareja se debe a la existencia previa de problemas en la relación.

En el curso, la asignatura "Cómo combatir a la tercera persona" (Xiao san, amante) se imparte dividida en dos partes:

La primera es conjunto y la segunda en clases privadas en villas durante dos semanas reproduciendo circunstancias familiares y permitiendo a los profesores comprender las situaciones.

En China, diversas páginas de internet, algunas bloqueadas posteriormente, se abrieron por mujeres que reconocieron ser amantes de hombres casados, como la de Qing Wang, como plataforma de desahogo de sentimientos y contactos entre ellas.

LA HISTORIA DE JENIFER: 


Mi historia de adulterio comenzó antes de mi primer matrimonio. Tuve mi primera aventura con un hombre casado cuando yo tenía diecinueve años de edad y mi patrón de adulterio e infidelidad marital, continuó hasta muchos años después. Irónicamente, crecí en un ambiente familiar bastante conservador, que reprobaba el sexo premarital y extramarital; y recuerdo que en mis primeros años de adolescencia quería permanecer virgen hasta casarme. Sin embargo, también quería ser notada por los miembros del sexo opuesto, por lo que pasaba mucho tiempo poniéndome atractiva y "sexy" para ellos. Me sentía vacía si no estaba tratando de atraer a un hombre; incluso, una vez que había obtenido su atención y comenzado una aventura, pronto me aburría y comenzaba a buscar una nueva conquista. 



Nunca pensé de mí misma como la "otra mujer", pero sin lugar a dudas, yo era la otra mujer. Hubo ocasiones en que incluso yo era "amiga" de la esposa del hombre con el que estaba teniendo una aventura. Mi comportamiento era abominable, pero me había convencido de que todo estaba bien, porque nunca tuve la intención de romper el matrimonio de nadie. Simplemente, quería ver si era capaz de seducir lo suficiente a un hombre como para que él engañara a su esposa para estar conmigo. Aunque solo conozco una esposa que supo de mí, estoy segura que provoqué a todas las otras esposas un insoportable dolor, por lo cual estoy realmente arrepentida. "Lo siento", en realidad, no lo soluciona, pero desafortunadamente es todo lo que puedo ofrecer al momento.

Con mi historial sexual, nunca debí haberme casado. Engañé a mis dos primeros esposos, antes y durante el matrimonio. Parecía que no podía contenerme. Aunque mis aventuras extramaritales ciertamente involucraban sexo, en última instancia, no tenían que ver con el sexo. Mis matrimonios no eran insatisfactorios sexualmente hablando, por lo tanto, no era sexo lo que yo estaba buscando cuando tenía aventuras. En lugar de ello, estaba buscando algo que llenara el vacío en mi vida, el agujero en mi corazón que nunca parecía sanar. Algunas personas usan drogas, alcohol o dinero para intentar llenar ese vacío; yo usaba aventuras sexuales. Padecía lo que se conoce como un "proceso de adicción". Necesitaba el "toque" de mi última conquista sexual para sentirme viva, para sentir cualquier cosa. 



"Necesité" mis aventuras sexuales hasta los treinta y cinco años, cuando finalmente encontré lo único que podía llenar el vacío y curar mi corazón para bien; o tal vez debería decir: "la única persona". Esa persona es un hombre, pero no es cualquier hombre; es el hombre perfecto. Es el hombre… Jesucristo. Cuando tenía treinta y cinco años, me había hundido a lo más bajo. Una amiga me presentó a Jesús y yo le entregué mi vida y le acepté como mi Señor y Salvador. Dado que Jesús es Dios y que él es mi creador, él es el único que me conoce por dentro y por fuera y que es capaz de sanarme de mi adicción. Cuando se lo pedí, me perdonó de todo mi pecado sexual y me limpió de mi inmoral estilo de vida.

SOLUCION:

No busques afuera lo que puedes resolver dentro de tu matrimonio.

Perdonar la Infidelidad — El Punto de Vista Bíblico

Perdonar la infidelidad es esencial. Dios tiene una firme postura contra la infidelidad marital. El término adulterio se usa quince veces en el Antiguo Testamento y dieciocho veces en el Nuevo Testamento. Cada mención es una clase de amonestación, sobre o en contra del acto. En el libro de Proverbios, podemos ver que, a quienquiera que cometa adulterio, le falta entendimiento y destruye su propia alma. "No cometerás adulterio" es el séptimo de los Diez Mandamientos de Dios, y en la ley judía, cualquiera que cometía adulterio debía recibir el máximo castigo y ser condenado a muerte. No eran muchas las ofensas que merecían la muerte en la ley judía, pero el adulterio era una de ellas. Eso muestra cuán fuerte es el sentimiento de Dios en referencia a la infidelidad marital.

Perdonar la Infidelidad — Dónde Encontrar Ayuda


Existe la ayuda para perdonar la infidelidad. Dios creó el sagrado lazo del matrimonio entre un hombre y una mujer y él quiere proteger esa unión, por lo tanto, él dio un mandamiento en contra del adulterio. Dios sabe que la infidelidad marital desgarrará un matrimonio, por lo tanto, él nunca la aprueba; y él siempre requiere que los ofensores sean castigados. Sin embargo, él también sabe que somos individuos débiles y egoístas que cometerán adulterio a pesar de sus mandamientos y advertencias. Por lo tanto, él provee una manera para que nosotros rompamos nuestros patrones destructivos y pecaminosos. 



Dios envió a su único Hijo, Jesucristo, a sufrir el máximo castigo de muerte por nuestros pecados. Jesús murió en lugar de nosotros. Jenifer, una oyente de nuestro programa "Para que estés bien" no paso su testimonio para compartirlo contigo:

MAS DE LA HISTORIA DE JENIFER…

"Yo cometí adulterio, y aun así, Dios condenó a su único Hijo a morir por ello. Para mí, eso es la gracia de Dios. Yo puse mi fe en Jesucristo como mi Salvador y Dios borró mis pecados. Comencé mi vida fresca, como si hubiera acabado de nacer (en realidad, había vuelto a nacer por medio del Espíritu Santo de Dios); y gracias al poder y al amor de Jesucristo, fui capaz de dejar de cometer adulterio. La fuerza no provino de mi interior. Créeme, traté de romper mi patrón destructivo por mi cuenta en varias ocasiones, pero no tuve éxito porque estaba enfocada en mí misma. Todavía tenía ese vacío que debía ser llenado. Solo una relación con mi amado Creador, podía llenar ese vacío. Por medio de esa relación, Jesús me cambió para que en lugar de estar enfocada en mí misma, mi corazón se orientara a ayudar a otros. Cuando comencé a buscar fuera de mí y a ver las necesidades de otros, mi vida ya no estaba vacía. Estaba emocionada (y continúo emocionada) sobre mi futuro, sirviendo a otros y glorificando a Dios".

Perdonar la Infidelidad — La Fuente de Perdón


Si estás luchando con la infidelidad marital, ya sea que tu cónyuge ha sido o es infiel, o —como yo— fuiste o eres un cónyuge infiel, puedes encontrar la misma ayuda que Jenifer encontró en la persona de Jesucristo.

 

DoctorEdwinLemuel