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conferencista Cristiano

Coach en vida cristiana

LA MENTE SOSPECHOSA

"Hay una canción country que se llama "mentes sospechosas." Fue un dúo cantado por Johnny Cash y su esposa June Carter. En la canción, están enamorados mutuamente pero constantemente sospechando el otro de infidelidad. Así que pelean. En la canción preguntan "¿cómo podemos vivir juntos con mentes sospechosas?".


Todos tenemos mentes sospechosas. Queremos que ser buenos y queremos estar seguros. Pero ninguno de nosotros es perfecto. Tenemos razones para desconfiar en el otro. Así que desarrollamos mentes sospechosas. Al igual que la pequeña serpiente en el jardín, que causó a Adán y Eva tanta molestia, se convirtió en el gran dragón en el libro de revelaciones, las mentes sospechosas causan molestias cuando llegan a formar parte del orden social, parte del mundo, y causan miseria a toda la humanidad.

Esta semana la nación está hablando sobre el asesinato de Trayvon Martin por George Zimmerman. Zimmerman fue un velador en un grupo de seguridad de vecindario, protegiendo una comunidad de gente rica. Vio a un joven afroamericano vistiendo con sudadera con capucha y decidió que el joven "parecía sospechoso." Le persiguió y terminó disparándole hasta matarle – por parecerse sospechoso.

En Carolina del Norte, estan enfocando el movimiento inmigrante en el caso de Gabino Sánchez. Lo han negado la discreción procesal, y está amenazado con la deportación y la separación de sus hijos que son ciudadanos de Estados Unidos porque fue detenido ocho veces y recibió multas por conducir sin una licencia. ¿Por qué fue detenido por un policía racista? Porque parecía "sospechoso," parecía Latino.

Vivimos en una nación que, al igual que Zimmerman, es sospechosa de afroamericanos y latinos jóvenes, sospechosa de sus padres indocumentados con hijos ciudadanos de Estados Unidos, porque esta nación teme que estos jóvenes de color crecerán para quitarle su "nación protegida," su riqueza que fue adquirida a la expensa de los pobres del mundo, su riqueza que fue adquirida por explotar el trabajo de gente de color de este país, de esclavos y ex-esclavos, y los indocumentados. Y esta sospecha, esta desconfianza, les empuja a matar y a la práctica cruel de destruir familias y de destruir las vidas de la gente joven.

Antes de entrar a la ciudad, él hace algo que define el propósito de su ministerio. Un ciego le grita, porque lo reconoció como el salvador de su pueblo. "¿Que es lo que quieres?" Jesús pregunta. "Quiero ver," él responde. Y Jesús le hizo ver. ¿Qué que es lo que Jesús quiera que la gente vea?

En el Evangelio de Juan, Jesús también cura a un ciego. Los líderes están furiosos. Son sospechosos de Jesús. Quieren demostrar que era un truco.

Hablan con sus padres quienes dicen que nació ciego. Luego traicionan al hombre y demandan que él denuncia a Jesús. Él sólo dice: "Todos saben que yo era ciego, pero ahora veo." Entonces lo expulsaron de la ciudad y lo prohibían entrar al templo. Su respuesta era seguir a Jesús.

¿Por qué los líderes eran tan sospechosos de Jesús? Una vez ellos eran jóvenes y querían ser buenos, y seguros. Luego la sospecha les hizo desconfiar de otros, negarse a perdonar a otros, y tener miedo de los pobres. Llegaron a ser codiciosos y agruparon juntos para corromper la fe y el templo.

Excluyeron a los pobres para proteger su riqueza y entregaron su pueblo a los conquistadores romanos. Y eran sospechosos de cualquier persona que amenazaba su "comunidad protegida." Finalmente, esa sospecha los llevó a asesinar a Jesús, el hijo fiel de Dios. La única cosa que Jesús pidió era arrepentirse de sus pecados, perdonar mutuamente y aceptar el perdón de Dios en sus vidas nuevas. Su respuesta era matarlo.

A veces una sociedad, una nación, está tan acostumbrada a la sospecha y la codicia, tan paranoica, que el racismo y la codicia consuman el alma de esa nación y se convierte en una nación tan ciego que su gente no puede ver el camino que Dios hace para nosotros.

La sospecha no es racional. Es la obra de Satanás.

Y si te unes a esta nación sospechosa, serás igual que Zimmerman, guardianes no remunerados de la riqueza de otros, asesinos no remunerados. Y como Cash y Carter cantan en la canción, sus matrimonios y sus relaciones, sus amistades y sus iglesias y sus movimientos desintegrarán gracias a estas "mentes sospechosas."

A veces reconocemos la verdad. En el fondo, realmente queremos ser buenos. En nuestros corazones realmente no queremos ser ricos ni malos ni ponernos en contra del mundo. Pero ¿dónde nos encontramos? ¿Quién nos va a defender? No podemos VER la manera de caminar.

Yo veo a gente en las reuniones evangélicas. Ven a Jesús y dicen "estoy salvado." Pero luego salen de la reunión y entran al mundo. Nada ha cambiado y no hay manera de caminar y retoman estas "mentes sospechosas," a veces de manera vengativa, juzgando y odiando a su propia gente. Y luego hay los predicadores que afirmaron que les han traído a Jesús, o en otros casos que han escuchado sus confesiones y les ofrecieron perdón, y estos predicadores y sacerdotes, como los Fariseos que asesinaron a Jesús, viven como príncipes en el compromiso con nuestros opresores.

Yo no dudo de que las personas han visto a Jesús – pero no han visto la manera de caminar con él en el mundo. ¡Somos como alguien que decidiera empezar una dieta sana y luego se encuentra viviendo en una tienda McDonald's gigante!

Pero si estamos dispuestos a caminar con Jesús, cada año, cada año habrá una cosecha y cada año habrá más gente superando las sospechas, unidos en un ministerio común. Recuerda, Jesús enseñó que el Reino de Dios no está en algún lugar en el cielo. ¡El Reino de Dios está entre nosotros! Tenemos que aprender a perdonar y a confiar entre sí. ¡Tenemos que aprender a confiar el uno al otro y a confiar en Dios!

Dios nos muestra que podemos ser buenos sin ser perfectos si no buscamos las alabanzas de los hombres más que Dios, porque sólo Dios es realmente bueno.

Quítate la ropa de la sospecha. ¡El Señor tiene un nuevo abrigo de muchos colores que puedes usar! Puedes ver imperfecciones del otro - pero la sospecha te hace ciego a la persona, el hombre, la mujer, el niño, la niña -que ha hecho según su propio imagen. Quítate las gafas oscuras de sospecha y vea el sol. Sabes lo qué sospecha te ha hecho para ti, no lo dejes hacer lo mismo entre el uno al otro.

"¿Qué quieres?" preguntó Jesús. "Quiero ver. Quiero que veamos el uno al otro. Quiero ver que el camino que Dios está haciendo por nosotros. Quiero ver la manera de ser bueno en un mundo malo. Quiero ver el amor en una familia que nunca muere. ¡Quiero ver! Y Jesús tocó sus ojos y les dieron la vista…¿Amén? ¿Amén? ¡Amén!

 

DoctorEdwinLemuel