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conferencista Cristiano

Conferencista en vida Cristiana

MI NENE DE 10 ESTA ENAMORADO

Hoy en PQEB… Una madre de un niño de 10 años, dice: “Mi nene está enamorado que hago..? Eso es normal…? Es posible que un nene o una nena de 10 o 12 años, pueda enamorarse..? Ayúdenme, no sé qué hacer. Nuestro entrenador en vida, responde.. Dr. Edwin Lemuel, es posible que un niño o una niña a los 10 o 12 años, pueda realmente estar enamorado…?


No digamos a los 12, se enamoran desde antes. El primer “enamoramiento” de muchos niños es entre los 3 y 6 años. Si, los chicos se enamoran. Y la mejor solución a este problema, es hacerles hablar y que lo comenten y que lo hablen a más no poder con alguien a quien le tienen confianza y respeto. De esta manera, con el tiempo, la criatura o el menor puede seguir viviendo "su edad" y no adelantarse al tiempo. Nunca hay que robarles a los chicos las vivencias propias de sus edades... Que vivan plenamente la niñez y luego que sigan viviendo plenamente la juventud... Decentemente y en orden

Los niños deben expresarse como todos nosotros... Que se expresen así viven "solamente" la niñez que se merecen para luego ser responsables jóvenes y adultos…

Resulta ser una proyección, como "sustitución" de la figura materna, lo cual resulta ser "normal" hasta determinadas edades. Siendo que aún no existen pulsiones sexuales como en la adolescencia o la adultez temprana, no hay porque preocuparse.

Por otra parte, los niños desde los 3 a 4 años dependiendo de los estímulos y experiencias que recibieron durante su crecimiento, pueden llegar a generar sentimientos "románticos", por un superior o hasta por un compañero o compañera de clase, según sea el caso. Todo se trata de un comportamiento natural y casi podríamos decir que hasta emocionalmente saludable. Con estas experiencias el niño aprende a evolucionar. Primero, se “enamora” de mami (o de papi), luego de la baby-sister, luego la maestra, luego de la amiguita y luego le tocara el turno a la primera noviecita. Para entonces el “galancito”, ya deberá tener sembrado en su sique, que en la vida las personas van y vienen. También que lo que hoy parece ser el amor de la vida... Mañana quizás, no lo es tanto. Y todo lo ira preparando para cuando llegue a joven adulto, pensar bien y escoger con cuidado con quien ha de pasar el resto de su vida.

Esto de los enamoramientos infantiles, puede tener causas variables, ya sea por carencias, o necesidad de afecto, o bien, solo por el hecho de experimentar toda la carga de sentimientos que mas tarde ocupara. Depende de cada caso. Todos los seres humanos llegamos al mundo con sed de amar. Esta necesidad nace con el apego y progresivamente va tomando la forma del amor.

Las personas que ayudan a que este amor evolucione son nuestros padres que nos alimentan, protegen y cuidan cariñosamente. Después las maestras o figures de protección como las nanas, baby sisters.

A partir de la pubertad los/as chicos/as buscan reconstruir ese estado amoroso del pasado, pero a ello ahora se le suma la excitación sexual, que proviene del baño hormonal desatado y que va en la dirección del deseo.

Las primeras experiencias de amor son vividas como ensoñaciones en las que se inventan relaciones cargadas de ilusiones y romanticismo con un compañero/a del salón.

Este sentimiento está lleno de deseo y ternura.

Poco a poco, empujado por las hormonas, el instinto y por las atrevidas propuestas del grupo de compañeros, este amor se torna más sensual y busca expresarse en el cuerpo y ya no solo en la fantasía. Naturalmente surge la necesidad de tocar, abrazar, acariciar y besar. Hay una búsqueda de experiencias sensoriales más intensas. Es en esta etapa más que en las demás, donde los padres cristianos, debemos reforzarlos a ejercer el dominio propio, el desarrollo del carácter que es tan importante para todo en la vida. No hacerlo, puede ser terrible para ellos. Admitámoslo, por encima de todo, los/as chicos/as van haciendo sus ensayos sobre el hecho de poder definirse como “hombrecito” o “mujercita” a los ojos de los compañeros/as, y son estos mismos compañeros quienes van alimentando estos sentimientos a través de enamoramientos, miradas y rechazos también.

Todo esto sí que mami y papi, estén ahí. Por lo tanto, lo que nos queda a los padres es educar su sexualidad, su carácter y reforzarles los valores que los harán diferentes. Y podemos ir haciéndolo desde sus primeros años de “enamoramientos” infantiles.

QUE DEBEN HACER LOS PADRES

Hoy la Psicología moderna, nos familiarizado con diversos conceptos asociados al desarrollo psicosexual infantil. Así, fenómenos como el complejo de Edipo, se vuelven más cotidianos y los logramos reconocer tanto en el actuar, como en el lenguaje cotidiano de nuestros hijos, por ejemplo al escucharles decir: “Mamá, ¡cuando sea grande me voy a casar contigo!”.

Generalmente, vemos que estas interacciones con sus pares, son ingenuas y poco erotizadas, salvo que se vean influenciadas por factores externos a su desarrollo psicosexual, tales como programas de televisión con alto contenido erótico o los comentarios de adultos.

PARA las mamas que nos escribieron sobre el tema les regalo ciertas pautas de comportamiento que debemos tener con nuestros hijos en situaciones como estas:

- Mantener la confianza: Aunque nos parezca muy tierno y gracioso, debemos aprender a respetarlos y no reírnos de su actuar, evitando además contar esta experiencia de nuestro hijo a todas las tías y abuelos, ya que corremos el riesgo de perder su confianza.

- No burlarse: Evitar que los hermanos mayores u otros adultos se burlen de ellos o les ridiculicen, hay que tomarlo en serio. Así sabrá que sus padres pueden escuchar y respetar sus sentimientos.

- Mantener la ingenuidad: No se debe “adultizar” su relación. A veces los padres les sugieren que le escriba cartas a su amiga especial o le regale flores… con esto sólo violentamos una relación que es rica en ingenuidad y espontaneidad infantil.

- No erotizar sus fantasías: Esto no “adultizar” y menos erotizar sus fantasías. Ponerlos a que repitan conducta de adulto como besar en la boca, a la nena o al nene que le gusta. Cuide la ingenuidad y la confianza que el niño nos ha demostrado al contarnos esta situación.

-Fortalecer vínculos y ampliar su círculo: Fortalecer los espacios y tiempos que la familia comparte con el niño, aprendiendo a reconocer y satisfacer sus necesidades afectivas, integrándole gradualmente a diversos grupos de pares tales como vecinos de su edad, grupos scouts y otros.

Quiere un ejemplo de la Biblia…? Jacob, en su niñez a juzgar por la información que nos llega del texto, vivió una especie de enamoramiento de su mami, toda su niñez y parte de adolescencia. Génesis 25: 27 Y crecieron los niños, y Esaú fue diestro en la caza, hombre del campo; pero Jacob era varón quieto, que habitaba en tiendas. 28 Y amó Isaac a Esaú, porque comía de su caza; mas Rebeca amaba a Jacob”.

Génesis 27:5 Entre los dos madre e hijo, forman una conspiración, que uno esperaría verla más en un matrimonio que entre una madre y un hijo, para lograr un propósito a espaldas del Padre y de su otro hermano.

Eduquemos, monitoreamos el desarrollo de la sexualidad y el establecimiento de los roles de géneros de nuestros. Pero nunca caigamos en el error de Rebeca la madre de Jacón, que termino operando en complicidad con su hijo, aun deshonrando la autoridad del papa del niño o sea Isaac, su esposo.

PARA QUE ESTES BIEN…!

DoctorEdwinLemuel