DoctorEdwinLemuel

Pregúntele al Ps. Edwin Lemuel

Enter the code here:
Can't read the image? Click here to refresh



conferencista Cristiano

Coach en vida cristiana

ROMPE CON LA DEPRESIÓN DE NAVIDADES

Faltando apenas días para que finalice el 2010, no es de extrañar que la nostalgia invada la mente de muchas personas como suele ocurrir año tras año para esta época. Mucho tiene que ver con enfocarnos demasiado en el pasado.

Hoy en PQEB… Nuestro Entrenador en Vida Cristiana nos dice: “El día de ayer termino anoche, el 2010 nunca mas volverá… “Sigue en pie que la Fe, nunca te falle”. Las fechas, las fiestas, las temporadas, no son nada para Dios. El nunca cambia. Si fue este año, será el próximo…


Lamentablemente las personas no se dan cuenta que el pasado ya es pasado y no puede cambiarse, sin embargo, si pueden tomar pasos para que ese pasado no se repita en su futuro, y que ese futuro sea uno lleno de brillo y éxito. Pero con los mismos sentimientos de derrota no se puede avanzar.

En esta época hay quien siente nostalgia por los seres queridos que ya no están, pero una nostalgia que muchas veces se combina con los pensamientos de frustración y fracaso, por sueños y metas que todavía no hemos alcanzado y que cada vez vemos más lejos. Y no necesariamente porque no tengamos el talento ni la oportunidad para lograrlo. Muchas veces se debe a ataduras mentales que tenemos, a miedos y temores que no nos dejan adelantar.

También a que no contamos con el consejo adecuado de un ser querido o allegado, o porque los que están cerca de nosotros están también llenos de frustraciones, rencores y envidias. Personas que no han sanado interiormente y que manifiestan molestia cuando contrario a ellos, alguien muestra pasos de avance hacia el éxito en distintas áreas de su vida.

Muchas de las frustraciones que algunas personas sienten en esta época, se debe a cargas que ven como imposibles de soportar, y a obstáculos que creen que no pueden superar.

Y es que de la misma manera que la mente puede ser nuestro mayor aliado cuando alineamos nuestros pensamientos con sueños, metas y proyectos que nos pueden impulsar a caminar y extendernos hacia lo mejor, también puede ser un enemigo fatal cuando le hacemos más caso a esa voz que suele aparecer para tratar de convencernos que somos un fracaso, que no valemos nada, y que si a estas alturas no hemos logrado esa meta que teníamos trazada, ya es muy tarde para realizarlo.

Cuando el ser humano alinea sus pensamientos y su mente con la verdad de la Palabra de Dios y se afianza en las promesas del Padre Eterno, encontrará que aparte de que esas promesas son verdad y se cumplen, también le permitirán descubrir cuál es su propósito en esta vida.

Es que esta temporada, es asociada con fiesta, disfrute, celebraciones y reunión. Sin embargo algunas personas se sienten atrapadas en una vorágine que los lleva a estar irritables, viendo todo de forma negativa, y que puede llegar a un estado de depresión puntual, pérdida de apetito, sueño, o episodios de ansiedad. Muchas ellas piensan: "desearía dormirme y despertar a mediados de enero que viene".

Algunos de los posibles desencadenantes de la sensación de tristeza, nostalgia y depresión en épocas de “fiestas” de diciembre, es la percepción que el individuo interpreta como de pérdida:

• fallecimiento reciente de seres queridos.

• ruptura de situación sentimental.

• recuerdos del pasado.

• pérdida del trabajo.

• situación económica adversa.

• lejos de casa.

• soledad, aislamiento.

• problemas familiares.

Alguna o combinadas, reforzadas con la sensación de no cumplir las expectativas, de no dar la talla. El "deber ser" o "debería ser" surge en la mayoría de los casos de ideales poco reales, cargados de fantasía, los cuales son complicados o imposibles de llevar a la práctica.

El "no soy" lo suficiente guapo, rico, exitoso, gracioso... se instala y tienen un efecto de autovaloración negativo que hace mucho daño. A veces en forma paradójica, el encuentro con familiares, amigos o personas que se le ha otorgado autoridad moral sobre ellos, aumenta esa crisis.

Formas de enfrentarlo

Es oportuno como inicio, un encuentro con uno mismo, meditar revisando nuestros sentimientos, actitudes y nuestro significado de vida y llevarlos al exterior. Darnos cuenta de lo efímero de la existencia, lo perecedero, lo circunstancial, y si vale la pena llevar las cosas a ese punto. Vivir el hoy.

• Darnos una oportunidad y no ser tan estrictos con nosotros mismos.

• Tomarnos un respiro y permitirse bucear en el yo interno.

• Pensar en la continuidad de la Vida y guardar los recuerdos con cariño y respeto, ya que son parte de nuestra historia personal. Preguntarse si realmente ese ser tan querido, quisiera que estuviésemos sumidos en esa situación tan negativa.

• Darse la posibilidad de comprenderse y no autoculparse.

• Comprender que las decisiones tomadas en un momento fueron en relación a la información y nuestro sentir en ese momento.

• Relativizar él: "todo tiempo pasado fue mejor".

• Buscar otras formas no tan materialistas de demostrar la importancia de la presencia de alguien en nuestra vida.

• Hacer un balance con lápiz y papel de los logros y metas cumplidas.

• Crear nuevos hábitos en armonía con la familia. Recordar que los cambios son necesarios.

En definitiva, ver si el estado personal es puntual o necesita un tratamiento más profundo a través del concurso de especialistas.

Pero sobre todo, intentar reconstruir el contenido espiritual de las celebraciones…

"El verdadero progreso espiritual no consiste en aumentar nuestras necesidades, sino en reducirlas voluntariamente, y para eso hace falta maduros y razonables. En la conciencia de quienes somos en Dios”.

Por eso el 2010 es un año por el que tengo que darle gracias a Dios. En lugar de enfocarnos en lo que no conseguimos o lo que perdimos, debemos enfocarnos en lo que todavía podemos lograr. En lugar de concentrarnos en lo que nos dice esa persona que realmente no quiere nuestro bien, debemos concentrarnos en aquellos que verdaderamente se gozan con nuestros triunfos y bendiciones.

Así, que ahora que el 2010 está llegando a su fin, no te concentres en lo que no pudiste conseguir en los pasados meses. No te enfoques en esa relación que en lugar de darte, lo que hizo fue restarte y encima maltratarte. El amor no maltrata. Piensa en cada milagro que Dios ha hecho en tu vida en el pasado y no te concentres en las derrotas. Piensa en cómo Dios te ha sacado del hoyo cuando más derrotado te has sentido, y deja que tu fe sea renovada por esos recuerdos de bien.

Para Que Estés Bien!

DoctorEdwinLemuel