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conferencista Cristiano

Conferencista en vida Cristiana

SOBRE NOMBRES QUE DESTRUYEN

Muchas mamás piensan que llamándole a su hija "gordita" o diciéndole a su niño "chaparro", les transmiten a sus hijos, el cariño que sienten por ellos.


Sin embargo, un estudio parece demostrar que dirigirse a un niño con sobrenombres, puede ser contraproducente, pues podría causar un daño irreversible, en la autoestima de sus pequeños.

Y es que, los números que se han dado a conocer, recientemente, por una investigación llevada a cabo en Estados Unidos, reflejan que ¡el 65 por ciento de los niños son intimidados por sus propios padres!

Así, los sobrenombres, se convierten en una de las armas más destructivas para los pequeños, pues al escuchar estas palabras de la boca de sus padres, se pueden llegar a sentir mucho más sojuzgados, que si dichas expresiones provinieran de sus compañeros de clase o amigos.

Cierto es, que también existen muchos padres, con buenas intenciones, que utilizan los sobrenombres para ayudar a sus hijos.

Sin embargo, no se dan cuenta de que llamándole "gordito" a un niño, para motivarlo a que baje de peso, no le está ayudando, sino que más bien, le está creando un trauma psicológico que probablemente repercuta en él toda la vida.

Si piensas que tu hijo o hija no está pasando por esto y ya se acostumbró al sobrenombre con el que le llaman a diario, todos en la familia, es tiempo de reflexionar y de ponerse en el lugar de tu pequeño, ya que un apodo es capaz de herir a cualquier persona, independientemente de su edad.

¿Cómo te sentirías si te llamaran "bolita" o "cachetón", toda tu vida?

El daño y las repercusiones a la autoestima, son las mismas, en todo individuo, incluso sin importar que la persona a quien se le dirige el apodo, tenga el mejor sentido del humor.

Los riesgos de una baja autoestima fomentada desde la niñez, pueden derivar en que el menor, una vez que haya llegado a la edad adulta, sea más propenso a desarrollar, largos lapsos de depresión, ansiedad y falta de confianza en sí mismo.

Y esto, indudablemente, repercutirá en el logro de sus metas personales y profesionales y en su capacidad para relacionarse con los demás.

En La Biblia, hay muchos casos que los nombres y los sobre nombres, afectaron negativamente la vida de sus personajes. Entre los más populares esta el caso de un niño a quienes sus padres le pusieron engañador… Cuál cree usted que fue luego su conducta…?

Dios tuvo que cambiarle ese nombre de engañador y suplantador a Príncipe… Es el caso de Jacob (Génesis 32:27-28).

Esta el caso de Noemí, de niña le decían amargada y así se formo. Pero quizás uno de los más dramáticos es el caso de los hijos de ella.

Noemí, quizás victima de su propia amargura les puso nombres letales a sus hijos. A uno le puso ENFERIMIZO y al otro DEBILUCHO. Sabe que ocurrió con ellos…? Los dos murieron apenas llegaron a adultos (Rut 1).

La manera en que hablamos tiene más peso de los que nos imaginamos por eso la Biblia, nos insiste en que debemos tener extremo cuidado con lo que confesamos, con lo que decimos. Especialmente lo que tiene que ver con nuestros hijos (Proverbios 4:24, 9:14,).

Así es que si no quieres que tu hija o hijo, sufra las consecuencias de una baja autoestima, en el presente y en el futuro, por culpa de un "inofensivo" sobrenombre, es tiempo de que comiencen a darle el respeto que merece, y el cariño y la comprensión que requiere, para que viva una infancia tranquila y feliz.

DoctorEdwinLemuel